Acuario hospital: cuándo y cómo montarlo

Filtro de acuario durante el mantenimiento, con la esponja a la vista

Medicar el acuario principal es la opción por defecto y casi nunca es la buena: expone a los peces sanos, mata parte del filtro biológico y, si tienes corydoras o gambas, puede matarlas a ellas mientras curas a otro. La alternativa no es cara ni complicada. Un acuario hospital es un cubo de veinte litros, un filtro de esponja y un calentador.

Cuándo merece la pena aislar

No siempre. Aislar es estresante para el pez, y el estrés empeora casi cualquier cuadro. Merece la pena en estos casos:

  • El problema afecta a uno o dos peces y el resto está bien.
  • El tratamiento es incompatible con alguien del acuario: corydoras, lochas, otocinclos, gambas. Son 66 fichas del catálogo, casi un tercio.
  • Hay plantas delicadas o un filtro recién ciclado que no conviene tocar.
  • El pez necesita reposo: aletas muy dañadas, un ejemplar acosado, alguien que no consigue comer.

Y cuándo no: si el cuadro es claramente ambiental —amoniaco, nitritos, temperatura— no se aísla nada, se arregla el agua. Sacar un pez de un acuario intoxicado y dejar dentro a los demás no resuelve el problema de los demás.

Qué necesitas

Poco, y casi todo se puede tener guardado sin ocupar sitio:

  • Un recipiente de 15-30 litros. Un acuario pequeño, un cubo de plástico apto para alimentos, una caja translúcida. No hace falta que sea bonito.
  • Un filtro de esponja con bomba de aire. Es la pieza clave y cuesta poco: no atrapa peces débiles, oxigena, y la esponja se puede colonizar por adelantado.
  • Un calentador pequeño con termostato, si la especie lo necesita.
  • Una tapa. Un pez estresado salta más de lo normal.
  • Escondites simples: un tubo de PVC, una maceta del revés, plantas de plástico. Sin sustrato.

Sin sustrato es deliberado. El fondo desnudo se limpia en segundos, deja ver los restos y las heces —que dicen mucho sobre lo que está pasando— y, sobre todo, no absorbe medicamento. La grava y la arena retienen principios activos y falsean la dosis.

Filtro de esponja: la pieza que hace funcionar el hospital, y de las más baratas del acuario

El truco que lo hace viable: la esponja pre-ciclada

Un acuario hospital montado de cero no tiene filtro biológico, así que se convierte en una trampa de amoniaco justo con el pez que peor lo va a llevar.

La solución es de un minuto: ten una esponja de más metida en el filtro de tu acuario principal, permanentemente. Ahí se coloniza sola. El día que necesites el hospital, la sacas, la metes en el filtro del hospital y ya tienes un acuario ciclado en cinco minutos.

Si no lo tenías previsto y necesitas el hospital ya, la alternativa es llenar con agua del acuario principal —que no aporta bacterias, viven en el filtro y el sustrato, pero sí evita el choque de parámetros— y hacer cambios de agua diarios del 50 % durante el tratamiento.

Cómo se usa

  1. Llénalo con agua del acuario principal, para que el pez no sufra un cambio de parámetros encima de estar enfermo.
  2. Aclimata igual que si viniera de la tienda, aunque venga de al lado.
  3. Luz baja o apagada. Reduce el estrés y muchos medicamentos se degradan con la luz.
  4. Trata a la dosis del prospecto, que es la ventaja de haberlo sacado: aquí puedes hacerlo bien.
  5. Cambios de agua diarios del 25-50 %, reponiendo la parte proporcional de medicamento si el tratamiento lo requiere.
  6. No alimentes los primeros días si el pez no come; la comida sin comer se descompone y en veinte litros eso se nota enseguida.
  7. Termina el tratamiento completo aunque los síntomas desaparezcan antes. Es el error clásico del punto blanco, explicado en punto blanco en peces.

Cuándo devolverlo al acuario

Cuando lleve una semana sin síntomas y comiendo con normalidad, no en cuanto se vea mejor.

Y antes de devolverlo, aclimátalo de vuelta: los parámetros del hospital habrán derivado con los cambios de agua y el medicamento.

Si el pez estuvo fuera mucho tiempo y el acuario tiene especies territoriales, reintrodúcelo con la luz apagada y, si puedes, reorganizando algo la decoración. Rompe los territorios establecidos y evita que el recién llegado los pague.

El mismo cubo sirve para la cuarentena

El montaje es idéntico y el uso es distinto: uno recibe peces enfermos, el otro recibe peces nuevos antes de que entren en tu acuario. 98 de las 220 fichas del catálogo la recomiendan explícitamente.

Si vas a montar uno, monta uno que valga para las dos cosas. Está en cuarentena de peces nuevos.

Preguntas frecuentes

¿Puedo usar un bote grande o una pecera de plástico? Sí, siempre que sea plástico apto para alimentos y nunca haya tenido jabón ni productos de limpieza. Un cubo nuevo de veinte litros sirve perfectamente.

¿Hace falta filtro si voy a cambiar el agua a diario? El filtro de esponja hace dos cosas: filtrar y oxigenar. Aunque cambies agua, la oxigenación importa, sobre todo con tratamientos que reducen el oxígeno disuelto como la formalina.

¿Puedo meter varios peces enfermos juntos? Si tienen el mismo cuadro y son compatibles, sí. Mezclar problemas distintos en veinte litros suele acabar mal.

¿Y si el pez empeora al aislarlo? Pasa, y suele ser estrés. Baja la luz, añade escondites y comprueba que la temperatura sea la misma que tenía. Si el pez es muy gregario, a veces la decisión correcta es tratar en el acuario principal asumiendo el coste.

Resumen rápido

  • 20 litros, filtro de esponja, calentador y tapa. Nada más.
  • Sin sustrato: se limpia mejor y no absorbe medicamento.
  • Ten una esponja de más en tu filtro principal — así el hospital nace ciclado.
  • Llénalo con agua del acuario principal y aclimata en los dos sentidos.
  • Aislar permite tratar a dosis completa sin exponer a corydoras, lochas ni gambas.
  • Devuelve al pez tras una semana sin síntomas, no al primer día bueno.

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