Temperatura de las corydoras: no hay una sola

Buscas la temperatura de las corydoras y encuentras tres cifras distintas en tres webs. El problema es que la pregunta está mal planteada: no hay una temperatura para las corydoras, hay una por especie, y entre la más fresca y la más cálida del comercio hay ocho grados de diferencia. Aquí están los parámetros reales de las quince especies del catálogo y la respuesta honesta a si existe alguna corydoras de agua fría.
Qué temperatura necesita una corydoras
Estos son los rangos que publican las fichas de Exopedia, tomados de Seriously Fish y FishBase, para las quince especies del género que tenemos documentadas:
- 24-28 °C: Corydoras sterbai. La única del catálogo pensada para un acuario caliente.
- 22-26 °C: Corydoras schwartzi. Aquí las fuentes no se ponen de acuerdo: Seriously Fish la deja en 22-24, FishBase le da 22-26 y AquaInfo baja a 20-25. Léela como una especie que agradece la mitad baja del rango tropical, no como una horquilla de dos grados.
- 22-26 °C: Corydoras paleatus, Corydoras trilineatus, Corydoras pygmaeus y Corydoras leucomelas.
- 21-27 °C: Corydoras aeneus. Uno de los rangos más anchos del catálogo, y parte de su fama de resistente.
- 20-26 °C: Corydoras adolfoi, Corydoras duplicareus, Corydoras habrosus, Corydoras julii y Corydoras metae.
- 20-25 °C: Corydoras panda. El techo más bajo del género.
- 20-27 °C: Aspidoras pauciradiatus, el falso corydoras enano.
- 20-28 °C: Corydoras splendens, la más grande y la más flexible.
De esa lista sale un dato incómodo y muy útil: si cruzas los quince rangos, la franja donde encajan casi todas es 22-25 °C, y 24 es el valor más cómodo si vas a mezclar sin mirar ficha por ficha. Conviene decir de dónde sale: los extremos de ese cálculo dependen de rangos que solo publica Seriously Fish y que otras fuentes contradicen —a sterbai FishBase le da 21-25 en vez de 24-28, y a schwartzi, 22-26 en vez de 22-24—. Lo que no cambia es la conclusión: no existe "la temperatura de las corydoras", existe la de la especie que tú tengas.

Esos 22-25 °C son la franja donde funciona un acuario comunitario con corydoras, y la cifra a la que apuntar si todavía no has decidido qué especie comprar. Cuál de ellas encaja mejor en tu acuario lo desarrollamos en tipos de corydoras y cuál elegir.
¿Existen las corydoras de agua fría?
No, y conviene decirlo claro porque es una de las búsquedas más frecuentes del género. Las corydoras son peces sudamericanos tropicales y subtropicales, y ninguna de las quince fichas del catálogo baja de 20 °C. Si buscas un pez de fondo para un acuario sin calentador, al estilo de un tanque de carpas doradas a 16-18 °C, ninguna corydoras es esa respuesta.
Dicho eso, hay una diferencia real entre ellas que merece la pena entender.
La excepción de verdad es Corydoras paleatus. No viene del Amazonas sino del extremo sur de la distribución del género: la cuenca del Plata, con poblaciones en el bajo Paraná, en Uruguay y en Rio Grande do Sul. Es una zona subtropical con estaciones marcadas, y el agua es más fresca que la de la Amazonia: FishBase da para la especie un rango de 18 a 23 °C, aunque conviene saber de dónde sale ese número: de un manual de acuariofilia de 1992, no de mediciones en el río. Conviene añadir un matiz que casi nadie cuenta: los ejemplares silvestres aguantan bajadas mucho mayores, pero los que se venden hoy llevan generaciones criados en granja a temperatura estable y han perdido buena parte de esa resistencia, así que no se les puede aplicar lo que toleraba un pez capturado en el río. Está adaptada a una oscilación térmica anual que una corydoras amazónica no soportaría, y de ahí su presencia histórica en acuarios sin calentador.
La letra pequeña es lo que casi nadie cuenta: tolerar no es preferir. Su ficha marca 22-26 °C y ese sigue siendo el rango en el que hay que mantenerla. Que aguante una bajada puntual a 18 °C en un corte de luz no la convierte en un pez de agua fría ni la hace compatible con un acuario mantenido todo el año a 17 °C.
Detrás van Corydoras panda (20-25 °C) y el bloque de 20-26 °C —adolfoi, duplicareus, habrosus, julii, metae—. Son corydoras de aguas frescas, no de agua fría: la panda viene de arroyos de pie de monte peruanos, en la vertiente oriental de los Andes, bastante más frescos que el cauce amazónico principal.

La conclusión práctica para España: en un piso sin calefacción constante, el agua de un acuario mediano en enero se va con facilidad por debajo de 18 °C, o sea por debajo del mínimo de todas estas especies. Ninguna corydoras es un pez sin calentador, y si tienes dudas sobre qué equipo necesitas, lo repasamos en oxigenador, calentador o enfriador: qué necesita tu acuario.
Qué pasa cuando el acuario está demasiado caliente
Es el escenario habitual y el que más corydoras mata, precisamente porque no mata de golpe: el pez no aparece muerto al día siguiente, simplemente vive menos años y nadie relaciona una cosa con la otra.
El agua caliente contiene menos oxígeno disuelto y acelera el metabolismo. Mantenida de forma permanente por encima de su rango, una corydoras consume más, se desgasta antes y ve recortada una esperanza de vida que en las especies grandes debería medirse en décadas. La ficha de Corydoras metae lo dice de forma expresa: el calor continuado le acelera el metabolismo y le recorta los cinco años que puede alcanzar.
De ahí sale una regla de combinación rotunda: un acuario de discos, mantenido a 28-30 °C, no es sitio para casi ninguna corydoras. La única que encaja es Corydoras sterbai, con un matiz que su propia ficha recoge: 28 °C es su techo, no su objetivo.
Hay una señal temprana que puedes leer a simple vista. Las corydoras suben periódicamente a la superficie a tragar aire porque absorben oxígeno a través del intestino posterior, y de forma esporádica es normal. Cuando todo el grupo sube sin parar y con prisa, el agua tiene poco oxígeno o está sucia, y el exceso de temperatura es una de las causas típicas. Antes de tocar nada, mide.
pH y dureza: donde son mucho más flexibles de lo que parece
Aquí está la buena noticia del artículo. La mayoría de las corydoras del comercio tienen rangos de pH y dureza tan amplios que el agua del grifo suele servir sin preparar:
- pH: Corydoras aeneus acepta de 6,0 a 8,0, Corydoras leucomelas de 6,0 a 8,0 (mejor en la mitad ácida), Corydoras splendens de 5,0 a 8,0 y Corydoras sterbai de 6,0 a 7,6. Las más estrictas son las de aguas negras, adolfoi y duplicareus, con 4,0 a 7,0.
- Dureza: el grueso del género se mueve entre 18 y 215 ppm, es decir, entre 1 y 12 °dH aproximadamente. Corydoras metae pide de 90 a 215 ppm y Corydoras leucomelas llega hasta 446 ppm, mientras que adolfoi y duplicareus se quedan en 18-90 ppm y necesitan agua blanda de verdad.
Traducido a decisiones: si vives en una zona de agua dura y quieres corydoras sin montar un equipo de ósmosis, las apuestas seguras son aeneus y splendens. De leucomelas circula un máximo de 446 ppm, pero viene de una sola fuente antigua y choca con su hábitat de aguas negras, así que no lo tomes como garantía. Si te empeñas en adolfoi o duplicareus con agua de grifo dura y alcalina, el resultado documentado es un pez apagado, que no desova y que vive menos.
Y un matiz que importa más que el valor absoluto: la estabilidad manda sobre la cifra exacta. Una corydoras vive perfectamente a pH 7,6 constante y sufre con un pH que oscila de 6,5 a 7,5 cada semana.
Amoniaco y nitrito: lo que de verdad mata a una corydoras
Si tuvieras que vigilar un solo parámetro, no sería la temperatura: ninguna corydoras debe entrar en un acuario sin ciclar, con el amoniaco y el nitrito en cero medidos con un kit de gotas.
Conviene desmontar aquí un tópico repetido hasta la saciedad, porque lleva a conclusiones equivocadas. Se dice en todas partes que las corydoras son especialmente sensibles al amoniaco, y el único trabajo que ha medido eso de verdad dice lo contrario: un estudio publicado en Hydrobiologia comparó la toxicidad del amoniaco en once especies amazónicas y Corydoras schwartzi resultó la más resistente de todas, con una concentración letal casi nueve veces mayor que la del neón cardenal, que fue la más frágil. Que aguanten más no significa que haya que exponerlas: significa que cuando una corydoras da síntomas, el resto del acuario lleva sufriendo desde antes. El mismo estudio sí confirma algo importante, y es que los peces amazónicos en conjunto toleran peor el amoniaco que los de otras regiones, porque evolucionaron en aguas ácidas y muy pobres en él.
Lo que sí tienen es más papeletas que el resto, y por dos motivos que no son la sensibilidad. Viven pegadas al fondo, que es donde se acumula la materia orgánica, así que están más expuestas que nadie a un sustrato sucio. Y no tienen escamas verdaderas, sino placas óseas con piel desnuda entre ellas, de modo que absorben con mucha más facilidad lo que hay disuelto en el agua, medicamentos incluidos: cualquier tratamiento con sal, cobre, formalina o verde de malaquita va a media dosis y vigilando, y fichas como la de Corydoras panda desaconsejan la sal directamente.
Si el acuario es nuevo, el orden correcto es cerrar el ciclo y comprar el grupo después: los pasos están en cómo ciclar un acuario nuevo y el porqué, en qué es ciclar un acuario.
Cómo mantener los parámetros estables sin volverte loco
Cuatro rutinas cubren casi todo lo que necesita un grupo de corydoras:
- Cambio semanal del 25 al 30 % con agua a la misma temperatura del acuario. Es lo que más hace por los nitratos y por la estabilidad general; el procedimiento completo está en cómo hacer un cambio de agua.
- Sifonado suave de la superficie de la arena en cada cambio, sin arrasar la capa donde buscan comida. La materia orgánica acumulada debajo es la causa habitual de barbillones erosionados e infectados.
- Calentador con termostato y un termómetro aparte. Los termostatos se desajustan, y en un acuario pequeño una avería mueve el agua varios grados en horas. Un termómetro barato pegado al cristal detecta el fallo antes que los peces.
- Cuidado con el agua fría del cambio. Bajar tres o cuatro grados imitando la lluvia es el disparador clásico de la puesta en este género, y por eso mismo es también una causa frecuente de punto blanco cuando se hace sin querer. Si no estás intentando criar, iguala la temperatura.
Antes de meter corydoras en un acuario que ya tiene peces, pasa la combinación por el test de compatibilidad para comprobar que los rangos solapan de verdad.
Preguntas frecuentes
¿Qué temperatura aguantan las corydoras? Como género, entre 20 y 28 °C según la especie, pero ninguna aguanta todo ese rango. La ventana segura para la mayoría es 22-25 °C, y solo Corydoras sterbai llega cómoda a 28 °C.
¿Puedo tener corydoras sin calentador? Solo si la habitación mantiene el agua por encima de 20-22 °C todo el año, cosa que en España no ocurre en invierno en la mayoría de las casas. Corydoras paleatus es la que más margen da, pero su ficha sigue marcando 22-26 °C.
¿Qué pH necesitan las corydoras? La mayoría vive bien entre 6,0 y 7,5, y varias llegan a 8,0. Importa más que sea estable que el valor exacto. Solo adolfoi y duplicareus exigen agua claramente ácida y blanda.
¿Aguantan el agua dura del grifo? Buena parte sí: aeneus, paleatus, splendens y leucomelas toleran durezas altas. Las de aguas negras no, y en agua dura y alcalina pierden color, no crían y viven menos.
¿Por qué se me mueren las corydoras si los parámetros están bien? Las tres causas habituales son un acuario sin ciclar del todo, temperatura sostenida por encima de su rango y grava angulosa que les destroza los barbillones hasta que dejan de alimentarse. La cuarta es más silenciosa: no darles comida hundida propia, porque no viven de las sobras.
Resumen rápido
- No hay una temperatura para las corydoras: los rangos del catálogo van de 20 a 28 °C, y 22-25 es la franja donde encajan casi todas.
- La franja práctica para un comunitario con corydoras es 22-25 °C, dejando fuera a Corydoras sterbai (24-28 °C) y a Corydoras schwartzi (22-24 °C).
- No existen las corydoras de agua fría. Corydoras paleatus es la que mejor tolera el fresco por su origen subtropical, pero su ficha marca 22-26 °C: ninguna es un pez para acuario sin calentador.
- El calor sostenido es lo que más vida les quita, y un acuario de discos a 28-30 °C solo admite sterbai, y a duras penas.
- pH y dureza son el parámetro flexible: la mayoría acepta de 6,0 a 7,5 y durezas de 18 a 215 ppm (1-12 °dH). Prioriza la estabilidad sobre la cifra.
- Amoniaco y nitrito en cero, siempre: viven en el fondo, que es donde se acumula lo que ensucia y, al no tener escamas verdaderas, cualquier medicación va a media dosis.
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Escrito por Carlos Rodríguez Durán
Acuariófilo desde hace años, con más de veinte ajolotes ahora mismo y bastantes especies de peces mantenidas por el camino.
