Kribensis: cuidados, cría y tamaño real

Kribensis de perfil en un acuario, con el vientre rojizo y el borde de las aletas marcado

El kribensis se vende en la estantería de los cíclidos enanos, junto a ramirezis y apistogrammas de cuatro centímetros. Y llega a diez. No es un problema si lo sabes de entrada; lo es si compraste pensando en un pez pequeño para un acuario de 54 litros. Aquí está su tamaño real, cómo distinguir macho de hembra y qué ocurre cuando desova, que es casi seguro.

El tamaño que nadie te dice

El kribensis (Pelvicachromis pulcher) mide de 75 a 100 mm y su ficha pide 71 litros. Compáralo con el resto de la estantería:

Es dos veces y media el ramirezi. Sigue siendo un cíclido manejable comparado con un escalar, pero no es un pez de nano acuario, y el fondo tiene que ser largo: lo que necesita no es altura, es superficie de suelo donde repartir territorio.

Lo que compensa: aguanta agua dura

Aquí está su gran ventaja, y por qué se lo recomiendo a mucha gente antes que un apistograma.

Acepta pH de 5,0 a 7,5 y dureza de 0 a 214 ppm. Ese techo lo convierte en uno de los pocos cíclidos enanos que vive y cría con agua de grifo dura, sin ósmosis ni preparación. El apistograma panda, con su límite en pH 6,5, es justo lo contrario.

Temperatura: 24-27 °C. Vive de 4 a 5 años.

Sexarlo es fácil, y eso es raro

En la mayoría de cíclidos enanos hay que fijarse en detalles de aletas. Aquí no:

  • La hembra es más pequeña y rechoncha, con el vientre de un rojo intenso y la aleta dorsal de punta redondeada.
  • El macho es mayor y más estilizado, con las aletas más puntiagudas y el vientre sin ese rojo.

Es de los pocos peces del hobby donde la hembra es más llamativa que el macho. Cuando está en celo, ese vientre rojo se vuelve casi granate y lo curva hacia el macho: es la señal de que va a haber puesta.

Ramirezi de perfil, notablemente menor que un kribensis adulto

Cría solo, y ahí empieza lo interesante

Es desovador en cueva con cuidado biparental, y cría con facilidad en acuario doméstico. No hace falta provocar nada: basta con una pareja, una cueva —un coco partido, una maceta del revés, una roca hueca— y agua estable.

La pareja limpia el interior, la hembra pone dentro y los dos defienden la entrada. Cuando salen los alevines, los llevan en grupo por el fondo como una nube y los recogen si se dispersan. Es de lo más parecido a ver comportamiento animal de verdad que da un acuario.

Y aquí viene la parte que hay que prever.

Cuando desovan, el acuario es suyo

Fuera de la cría, el kribensis es sociable y bastante tímido: pasa el día hurgando la arena y recorriendo su zona sin molestar a nadie.

Con puesta, cambia. La pareja persigue a todo lo que se acerque, incluidos peces bastante mayores que ellos. No es agresividad gratuita —están defendiendo a las crías— pero en un acuario corto significa varios peces acosados durante semanas.

Lo que funciona: acuario largo, zonas con visión rota por troncos o plantas altas, y compañeros que naden arriba y puedan mantenerse lejos del fondo. Lo que no funciona es separar a los padres, que es lo primero que se le ocurre a todo el mundo.

Con corydoras hay un choque previsible: comparten fondo, y el fondo es justo lo que la pareja defiende. Si vas a criar, conviene tenerlo claro antes. El comparador de compatibilidad cruza los parámetros, pero el territorio no sale en ningún rango: eso hay que preverlo.

Si estás eligiendo entre varios, qué cíclido enano elegir compara los diez del catálogo, incluida la trampa térmica del ramirezi.

Comida y fondo

Es omnívoro y no da ningún problema con la comida: acepta gránulo, escama y congelado sin remilgos. Lo que sí conviene es que parte de la ración llegue al fondo, porque ahí es donde come. Con peces de superficie voraces arriba, un gránulo que se hunda resuelve el reparto.

El sustrato tiene que ser arena o grava fina. Pasa el día hurgando el fondo y removiendo, y con grava gruesa no puede hacerlo. Durante la cría, además, la pareja limpia y excava alrededor de la cueva: con arena se ve todo el proceso.

Y una advertencia sobre la cueva: hazla con una sola entrada. Con dos aberturas la pareja no puede defenderla bien y abandona la puesta con más facilidad. Media maceta de barro tumbada, con la boca parcialmente tapada por el sustrato, funciona mejor que cualquier adorno de tienda.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto crece un kribensis? De 7,5 a 10 cm. Se vende como cíclido enano, pero es más del doble que un ramirezi.

¿Cómo se distingue el macho de la hembra? La hembra es más pequeña y rechoncha, con el vientre rojo intenso y la dorsal redondeada. El macho es mayor, más estilizado y con las aletas puntiagudas.

¿El kribensis necesita agua blanda? No. Acepta de 0 a 214 ppm y pH de 5,0 a 7,5, así que va bien con agua de grifo dura. Es su mayor ventaja frente a los apistogrammas.

¿Cuántos litros necesita un kribensis? 71 como mínimo para una pareja, y mejor un acuario largo que alto: lo que necesita es superficie de fondo.

¿Es agresivo? Fuera de la cría, no: es tímido y sociable. Con puesta defiende su territorio contra peces mucho mayores, y eso hay que preverlo antes de que ocurra.

Resumen rápido

  • Mide de 7,5 a 10 cm y pide 71 litros: no es un pez de nano acuario.
  • Su ventaja es el agua: aguanta hasta 214 ppm, así que sirve con grifo duro.
  • Sexado fácil: la hembra es la del vientre rojo.
  • Cría solo con una cueva, y cuida de los alevines en pareja.
  • Con puesta, el fondo es suyo. Acuario largo y refugios para el resto.
  • Vive de 4 a 5 años.

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