Loricaria simillima posada sobre el fondo de arena de un acuario

Loricaria simillima

La cifra de 67 litros que aparece en la ficha es un tope inferior y despista, porque aquí lo determinante no es cuánta agua hay sino cuánto suelo: un pez que supera los 18 centímetros y que vive tumbado necesita un acuario largo y de fondo ancho, a partir de unos 100 centímetros de frente, con amplias extensiones de arena despejada y sin adornos.

Revisada el 4/8/2026 por Carlos Rodríguez Durán · revisor: Carlos Rodríguez Durán

Datos verificados

con fuente
Temperatura
24-27 °C

Fuente: Seriously Fish

pH
5.6-7.8

Fuente: Seriously Fish

Dureza
1-20 °dH

18-357 ppm

Fuente: Seriously Fish

Tamaño adulto
18 cm

Fuente: Seriously Fish

Volumen mínimo
67 L
Qué más cabe en 80 L

Fuente: Seriously Fish

Tamaño mínimo de grupo
3

Fuente: Seriously Fish

Dieta
Carnívoro

Fuente: Seriously Fish

Comportamiento
Pacífico sociable

Fuente: Seriously Fish

Sin confirmar todavía

tómalo con cautela
Esperanza de vida
8-12 años

Cuidados

De todo lo que decidas en el acuario, el fondo es lo que más pesa, y aquí no hay margen: arena de grano fino y redondeado, un par de centímetros de espesor, porque el animal reposa sobre el abdomen y se cubre a medias, y cualquier grava con aristas le lima la piel del vientre y los barbillones. Añade raíces y ramas en los márgenes, alguna hoja seca y plantas atadas a la madera, dejando el centro libre. Temperatura de 24 a 27 grados, pH de 5,6 a 7,8 y dureza baja, de 1 a 20 grados. Necesita agua muy oxigenada y una circulación clara que barra el fondo sin levantarlo, con filtración sobrada porque produce bastante residuo. Saca y repón alrededor del 30 por ciento del agua cada siete días y no dejes que los nitratos se acumulen. Bien llevado vive entre 8 y 12 años, que es mucho compromiso para una compra impulsiva.

Comportamiento

Sale al atardecer y trabaja de noche, si bien en un tanque sosegado y con vecinos discretos termina por moverse también a plena luz. Pasa las horas de luz inmóvil sobre la arena, a menudo con el cuerpo parcialmente cubierto y solo los ojos y la parte alta del hocico fuera, y se desplaza a impulsos cortos y bajos, pegado al fondo, sin la costumbre de trepar por el cristal de otros loricáridos. No es territorial ni agresivo, y se mantiene en grupo sin conflictos: los tres ejemplares que marca la ficha son un buen planteamiento, y en un acuario amplio se toleran sin fricciones más allá de algún empujón cuando dos coinciden sobre el mismo trozo de fondo. Los machos maduros sí se disputan las zonas de puesta, con desplazamientos y presiones que no llegan a herida. Lo que le juega en contra dentro de un comunitario es la parsimonia: mastica sin prisa, jamás disputa un bocado y se aparta en cuanto alguien empuja, de modo que junto a barbos, danios o cíclidos de talla media se queda a dos velas. Le van los vecinos discretos: carácidos tranquilos, rasboras, corydoras y demás fauna de fondo sin ambiciones.

Alimentación

Al contrario que la mayoría de los loricáridos del comercio, no vive del biofilm ni de las algas: se dedica a los invertebrados diminutos que viven dentro del sedimento, y conviene saberlo antes de pasar por caja. En su río rastrea la arena buscando larvas de quironómido, oligoquetos, microcrustáceos y otros animales enterrados, y completa con detrito. En el acuario eso significa alimento hundido y con contenido animal: gránulo carnívoro para peces de fondo, pastillas que no se deshagan al instante y, sobre todo, congelado como larva roja de mosquito, artemia, mysis pequeño y tubifex liofilizado. Acepta también las pastillas vegetales pero no debe vivir de ellas. La toma se da al apagar la luz, cuando empieza a moverse y los peces rápidos ya no compiten, y conviene repartirla en varios puntos del fondo para que le llegue. El error de manual es comprarlo como limpiafondos y no darle comida propia: así se consume en semanas sin que nadie relacione una cosa con la otra.

Reproducción

Es de los pocos loricáridos que puede criarse en casa, y su estrategia es llamativa. Toda la incubación corre a cargo del macho, que en el género Loricaria transporta el paquete de huevos adherido bajo la cabeza, sujeto por una expansión carnosa del labio inferior y por las aletas pectorales, en lugar de custodiarlos en una cueva. Con la puesta encima sigue moviéndose por el fondo y prácticamente no come, y la lleva alrededor de una a dos semanas según la temperatura hasta que eclosiona. Al entrar en celo, el macho se llena de odontodes bien visibles: unas púas finas de la piel repartidas por los costados del cráneo y por el borde delantero de las pectorales, ausentes en la hembra, y esa es la única señal de sexado que resulta de fiar en un ejemplar adulto. Los disparadores descritos son una bajada de temperatura seguida de una renovación amplia de agua blanda, imitando la entrada de la lluvia. Los alevines son alargados, muy pequeños y frágiles, y la mortalidad de la primera semana es alta si no encuentran comida continuamente: necesitan alimento micronizado, nauplios de artemia y biofilm disponible desde el primer día. Casi todo lo que se vende sigue saliendo del medio natural y no de un criadero.

Problemas comunes

No tiene una enfermedad con nombre propio, y sus problemas se concentran en cuatro frentes. El primero, y el más frecuente, es el deterioro de los ejemplares silvestres recién importados: llegan con carga parasitaria interna y en ayuno, y se apagan poco a poco durante el primer mes sin ningún signo externo, de modo que la cuarentena con alimento vivo abundante es lo que más vidas salva. El segundo es lo mal que encaja la medicación: su piel no lleva escamas propiamente dichas, de modo que el cobre, el verde de malaquita o la sal en la cantidad que indica el envase pasan a ser veneno, y todo tratamiento se hace fuera del acuario principal y con la mitad de producto. El tercero es respiratorio: en agua cálida, cargada y sin movimiento se le ve respirando deprisa y buscando la salida del filtro, un aviso que se corrige con aireación y no con medicamentos. El cuarto es mecánico: el largo filamento de la cola y las espinas pectorales se enganchan en la red y se rompen con facilidad, y las heridas del pedúnculo se infectan; se manipula siempre dentro de un recipiente con agua.

De dónde viene

Tiene una distribución muy amplia para un loricárido: aparece en la cuenca del Amazonas y en la del Paraguay-Paraná, con registros en Brasil, Perú, Bolivia, Paraguay y el norte de Argentina, y es habitual en los cursos de llanura del Pantanal. Su hábitat son tramos de río y canales de fondo arenoso, con corriente de suave a moderada, bancos de arena limpia y acumulaciones de ramas y hojas en los márgenes. No es un pez de rápidos ni de roca: vive sobre el sedimento, donde su cuerpo plano, su coloración parda jaspeada y la costumbre de cubrirse parcialmente de arena lo vuelven casi invisible desde arriba. El agua de esos tramos es de mineralización baja a media, con pH que va de claramente ácido a ligeramente alcalino según la estación y el color del agua, lo que encaja con el rango de 5,6 a 7,8 de la ficha, y con temperaturas cálidas de 24 a 27 grados. Todo eso se traduce en un montaje muy concreto: fondo de arena fina y de buena extensión, madera y hojarasca en los bordes, corriente presente pero no violenta y agua bien oxigenada.

Podrían convivir con ella

Sugerencias por temperamento y nivel de exigencia. Antes de decidir, pasa la pareja por el test de compatibilidad, que compara los parámetros reales.

Lo que necesitas para tener Loricaria simillima

Calculado a partir de los datos de esta ficha, no de un catálogo. Cada tarjeta dice de dónde sale.

  • Acuario

    Acuario de 67 litros o más

    Es el volumen mínimo de su ficha, con fuente citada. Por debajo no se compensa con más filtración.

    Aquí no recomendamos un modelo concreto.

    Buscar en Amazon
  • Calentador

    Calentador de unos 100 W con termostato

    Su rango empieza en 24 °C y el acuario mínimo son 67 litros.

    JBL ProTemp S 100 W

    A partir de 80 litros hace falta potencia para recuperar la temperatura después de un cambio de agua, no solo para mantenerla.

    Ver en AmazonCuántos vatios necesitas
  • Filtración

    Filtro de unos 300 l/h, con caudal regulable

    Entre cuatro y cinco veces el volumen por hora para 67 litros. Regulable porque hay especies que no toleran corriente fuerte.

    Eheim Classic 150 (2211)

    Es un diseño de los años setenta sin electrónica: una cesta, un motor y dos llaves de paso.

    Ver en AmazonCómo elegir el filtro
  • Montaje

    Arena fina o grava redondeada de 1-2 mm

    Es un pez de fondo: hurga en el sustrato y la grava con aristas le desgasta los barbillones hasta infectarlos.

    Novopet Sansibar Blanca, arena fina 10 kg

    Grano fino y redondeado, sin aristas. Es la única característica que importa de verdad en un sustrato para animales de fondo: la grava con canto vivo desgasta los barbillones de una corydora hasta infectarlos, y un ajolote se traga el sustrato al comer por succión.

    Ver en Amazon
  • Alimentación

    Congelado o vivo —dafnia, artemia, larva roja— con gránulo de calidad de base

    Su ficha describe la dieta como «Carnívoro»: la escama sola le queda corta.

    Aquí no recomendamos un modelo concreto.

    Buscar en Amazon
  • Medición

    Test de amoniaco, nitrito y nitrato

    Sin medir no se sabe si el acuario está ciclado, y meter peces antes de tiempo es lo que más los mata.

    JBL Test Combi Set, maletín de análisis

    Es de gotas, no de tiras, y esa es toda la diferencia.

    Ver en AmazonGotas o tiras

Estos enlaces son de afiliado: si compras a través de ellos, Exopedia recibe una pequeña comisión sin coste para ti. No cambian lo que recomendamos ni el orden en que aparece, y por eso también verás aquí lo que no necesitas comprar.

Para leer más