Mbuna o pavo real: cuál elegir del Malawi

Los cíclidos del lago Malawi se venden todos juntos y bajo la misma etiqueta, pero se reparten en dos grupos que viven de forma opuesta: los mbuna raspan algas de la roca y los pavos reales cazan invertebrados enterrados en la arena. Uno es herbívoro y el otro carnívoro, y ese detalle decide el acuario entero, la comida y la lista de compañeros.
Dos formas de vida distintas
Los mbuna son los cíclidos de roca. Pasan el día ramoneando el aufwuchs —la capa de algas filamentosas y diatomeas pegada a la piedra— con un tubo digestivo largo, adaptado a procesar material vegetal fibroso durante todo el día. Son territoriales alrededor de una grieta y agresivos.
Los pavos reales (Aulonocara) cazan de otra manera, y merece la pena conocerla porque explica su montaje: se quedan suspendidos e inmóviles a pocos centímetros de la arena, con la cabeza inclinada hacia abajo, detectando con los poros sensoriales del hocico las vibraciones de los invertebrados enterrados. Cuando localizan uno, se lanzan de golpe y meten la boca en el sustrato.
Verlos hacer eso durante horas es la mitad de la gracia de la especie, y en un acuario con grava gruesa no pueden hacerlo. Por eso el Aulonocara pide arena fina, no por estética.
Los tres del catálogo, con sus litros
- Labidochromis caeruleus — mbuna, 10 cm, 160 litros, pH 7,7-8,6, de 6 a 10 años. El de temperamento más llevadero del grupo, que no es lo mismo que pacífico.
- Maylandia estherae — mbuna, machos hasta 13,5 cm y hembras 10, 135 litros como mínimo estricto, pH 7,6-8,8, de 5 a 10 años. Agresivo de forma constante.
- Aulonocara nyassae — pavo real, 12-15 cm en los ejemplares de acuario, 200 litros, pH 7,8-8,6, de 5 a 8 años.
Con el estherae hay que leer la cifra con cuidado: 135 litros no deja margen. Un acuario de 200 a 250 litros con 120 cm de largo es la diferencia entre un grupo estable y uno con bajas periódicas.
Por qué no se mezclan
Es el error más repetido en los acuarios de africanos, y falla por dos vías a la vez.
Por carácter. Los mbuna son mucho más agresivos y acaban desplazando y estresando al pavo real hasta que deja de comer. El propio labido amarillo, pese a su fama de tranquilo, es la víctima habitual de mbuna más duros como Melanochromis auratus o Pseudotropheus demasoni.
Por dieta, que es lo grave. El Aulonocara necesita gránulo carnívoro; el mbuna necesita espirulina y verdura. Alimentar un acuario mixto con pienso de espirulina es un error para el pavo real, y con pienso carnívoro es un error para los mbuna. No hay comida que sirva a los dos.

La hinchazón del Malawi mata más que las peleas
Este es el cuadro que define al grupo y casi siempre es culpa de la comida.
Empieza con pérdida de apetito y heces blanquecinas y filiformes, sigue con distensión abdominal y respiración acelerada, y termina en muerte en pocos días. Se asocia a un sobrecrecimiento de protozoos intestinales del género Hexamita o Spironucleus, pero el detonante práctico es la suma de dieta demasiado proteica, estrés por agresión y nitratos altos.
Lo que hay que evitar de forma tajante en los mbuna:
- La larva roja de mosquito como alimento habitual.
- El tubifex y cualquier carne de mamífero, corazón de ternera incluido.
Y aquí está la trampa: el pez los acepta con entusiasmo y parece que le sientan bien durante meses. Su intestino de herbívoro no digiere esas grasas, y el daño se acumula.
El otro error es la ración: un mbuna que ramonea sin parar en la naturaleza no está diseñado para digerir raciones grandes y espaciadas. Dos o tres tomas muy pequeñas al día, y mejor quedarse corto. Come con ansiedad y siempre parece hambriento; ese es exactamente el motivo por el que tanta gente lo sobrealimenta.
El tratamiento es metronidazol lo antes posible, con ayuno y cambios amplios, pero el pronóstico empeora mucho a partir del segundo día. Lo determinante es la prevención.
El montaje: roca para unos, arena para otros
Los mbuna piden una pared de roca: bloques de caliza, roca volcánica o pizarra apilados de forma estable hasta cerca de la superficie, con huecos y cuevas del tamaño de un adulto. Y siempre apoyados directamente sobre el cristal del fondo, no sobre la arena, porque excavan y las derriban.
El Aulonocara pide lo contrario: zonas amplias de arena abierta para cazar, con las rocas concentradas en los extremos.
En los dos casos el sustrato es arena fina, mejor calcárea o de aragonito porque ayuda a mantener alto el pH. Las plantas sobran salvo anubias duras atadas a la roca. Filtración de cinco a seis veces el volumen por hora, y cambios semanales del 30 al 40 por ciento: toleran mal los nitratos por encima de 30 ppm.
Un macho y varias hembras, siempre
La estructura que funciona es el harén: un macho por cada tres o cuatro hembras. Eso reparte su atención y evita que una sola la reciba toda, porque un macho con una sola hembra la acosa hasta agotarla.
Dos machos adultos conviven solo si el acuario es largo y hay rocas suficientes para territorios separados con la línea de visión rota.
Y una señal de manejo que conviene saber leer: un mbuna descolorido que se esconde no está enfermo de entrada, está perdiendo la guerra territorial. La solución es más roca y más espacio, no medicación. En el labido amarillo, que es glotón por naturaleza, un ejemplar que deja de acudir a la comida casi nunca es normal.
Con los Aulonocara hay una regla añadida: no mezclar dos especies del género, porque se hibridan sin ningún problema. El resto del panorama de híbridos está en cíclidos africanos: cuál elegir, y las alternativas del Tanganica, que caben en menos litros, en pareja o colonia.
Preguntas frecuentes
¿Qué diferencia hay entre un mbuna y un pavo real? El mbuna es herbívoro y ramonea algas de la roca; el Aulonocara es carnívoro y caza invertebrados enterrados en la arena. Piden comida y montaje opuestos.
¿Se pueden mezclar mbuna y Aulonocara? No es buena idea. Los mbuna estresan al pavo real hasta que deja de comer, y no existe un pienso que sirva a los dos.
¿Qué es la hinchazón del Malawi? Un cuadro digestivo con abdomen hinchado y heces blancas filiformes, causado sobre todo por exceso de proteína animal. Mata en días y el pronóstico empeora rápido.
¿Cuántos litros necesita un mbuna? 135 como mínimo estricto para el Maylandia estherae y 160 para un harén de labido, siempre con 120 cm de largo. Más volumen reduce mucho la agresión.
¿Por qué mi mbuna está descolorido y escondido? Casi siempre porque está perdiendo el territorio, no por una infección. Se arregla con más roca y más espacio, no con medicamentos.
Resumen rápido
- Mbuna: herbívoros de roca. Pavos reales: carnívoros de arena fina.
- No se mezclan, ni por carácter ni por comida.
- Labido 160 L, estherae 135 L (justos), Aulonocara 200 L.
- La hinchazón del Malawi viene de la larva roja y las raciones grandes.
- Roca apoyada en el cristal, arena calcárea y nitratos por debajo de 30 ppm.
- Un macho por cada tres o cuatro hembras, sin excepciones.
