Ejemplar de Maylandia estherae, el cebra rojo del lago Malaui

Cíclido cebra rojo

Maylandia estherae

También: Cebra rojo

Ciento treinta y cinco litros es el mínimo estricto para un harén pequeño, pero conviene entender que ese número no deja margen: un acuario de 200 a 250 litros y al menos 120 centímetros de largo reduce muchísimo los problemas de agresión, y esa es la diferencia entre un grupo estable y uno con bajas periódicas.

Revisada el 4/8/2026 por Carlos Rodríguez Durán · revisor: Carlos Rodríguez Durán

Datos verificados

con fuente
Temperatura
24-28 °C

Fuente: Seriously Fish

pH
7.6-8.8

Fuente: Seriously Fish

Dureza
10-25 °dH

178-446 ppm

Fuente: Seriously Fish

Tamaño adulto
10-13,5 cm

Fuente: Seriously Fish

Volumen mínimo
135 L
Qué más cabe en 150 L

Fuente: Seriously Fish

Dieta
Herbívoro

Fuente: Seriously Fish

Comportamiento
Agresivo y territorial

Fuente: Seriously Fish

Sin confirmar todavía

tómalo con cautela
Esperanza de vida
5-10 años

Cuidados

La estructura importa más que el volumen. Hay que montar una pared o varios amontonamientos de roca con multitud de huecos, cuevas y pasadizos, apoyados directamente en el cristal del fondo o sobre una placa antes de añadir el sustrato, para que no se derrumben cuando exceven. El sustrato adecuado es arena, preferiblemente calcárea o de coral, que además ayuda a mantener alto el pH. Las plantas no encajan, porque las come o las arranca; si se quiere algo verde, Anubias grandes atadas a la roca. Parámetros de lago: pH de 7,6 a 8,8, dureza de 178 a 446 mg/l y temperatura de 24 a 28 grados. La filtración debe ser potente, de cinco a seis veces el volumen por hora, porque son peces que comen mucho y ensucian, y el agua debe estar bien oxigenada. Cambios semanales del 30 al 40 por ciento y control del nitrato, que en acuarios de mbuna sobrecargados se dispara.

Comportamiento

Es diurno, ocupa el fondo y la zona de roca y es abiertamente agresivo y territorial: no se trata de una tendencia que aparece de vez en cuando, sino de su modo de vida. Los machos maduros defienden una cueva y su entorno inmediato con embestidas y persecuciones sostenidas, y expulsan del territorio a cualquier cíclido de forma y color parecidos, sean o no de su especie. Las hembras también establecen jerarquías y persiguen a las subordinadas. El manejo que funciona en acuario es el harén: un solo macho con tres o cuatro hembras, o bien una densidad alta con varias especies de mbuna de aspecto distinto, que reparte la agresión en vez de concentrarla en una víctima. Dos machos en un acuario de tamaño doméstico terminan con uno arrinconado, descolorido y sin comer. No se debe mezclar con cíclidos americanos, con peces de aletas largas ni con especies tranquilas de comunitario, porque su ritmo de agresión no lo soporta ningún pez pacífico. Los compañeros lógicos son otros mbuna de patrón diferente y algún Synodontis del propio lago para el fondo.

Alimentación

Es herbívoro ramoneador: en el lago raspa el aufwuchs, la capa de algas filamentosas y diatomeas adherida a la roca, y su tubo digestivo es largo y está adaptado a procesar material vegetal fibroso durante todo el día. Esa anatomía dicta la dieta en acuario y no admite atajos. La base debe ser un alimento vegetal específico para mbuna, con espirulina y algas, en escama o gránulo, ofrecido en dos o tres raciones muy pequeñas al día en lugar de una grande. Se complementa con verdura escaldada varias veces por semana —guisante pelado, calabacín, espinaca, hoja de lechuga romana— y con alga nori sujeta con una pinza. La proteína animal debe reducirse al mínimo: la larva roja de mosquito, el tubifex, el corazón de ternera y los alimentos ricos en grasa animal son precisamente lo que desencadena el cuadro digestivo que mata a esta especie. Es un error frecuentísimo porque el pez los acepta con entusiasmo y parece que le sientan bien durante meses. La segunda equivocación es alimentar mucho de una vez: un mbuna que ramonea sin parar en la naturaleza no está diseñado para digerir raciones grandes y espaciadas.

Reproducción

Es un incubador bucal materno y cría en acuario con una facilidad que a veces sorprende. El macho limpia una zona plana o el interior de una cueva, exhibe su coloración e induce a la hembra a desovar; ella pone unos pocos huevos, los recoge inmediatamente en la boca y a continuación picotea las manchas amarillas y redondeadas que el macho tiene en la aleta anal, las llamadas manchas ovígeras, momento que él aprovecha para liberar el esperma y fecundar la puesta dentro de la boca. La hembra incuba entre veinte y veinticinco días sin comer, y se la reconoce enseguida por la garganta abultada y por mantenerse apartada. Al liberar los alevines, estos ya miden alrededor de un centímetro y son capaces de comer nauplios de artemia y polvo vegetal desde el primer día. Si se quiere criar en serie, conviene trasladar a la hembra incubadora a un acuario aparte hacia el día quince, con cuidado, porque el estrés le hace escupir o tragar la puesta. El sexado es el punto complicado en la variedad naranja que domina el comercio, porque ambos sexos comparten color: la pista más fiable son las manchas ovígeras de la anal, más numerosas y contrastadas en machos, y el perfil más estilizado y el mayor tamaño de estos.

Problemas comunes

La patología dominante en esta especie y en los mbuna en general es la llamada hinchazón de Malaui: un cuadro digestivo en el que el pez deja de comer, se le hincha el abdomen, respira acelerado, emite heces blanquecinas y filamentosas y se queda apartado, y que puede matar en pocos días. Su origen es fundamentalmente dietético: exceso de proteína animal y de grasa en un animal con aparato digestivo de herbívoro, agravado por raciones grandes, estrés por agresión y nitratos altos. La prevención es la dieta vegetal y las raciones pequeñas; una vez instalado, el pronóstico es malo, y el abordaje habitual combina ayuno, mejora inmediata del agua y metronidazol, con resultados irregulares. La segunda patología frecuente es el punto blanco, que en acuarios de cíclidos aparece tras la introducción de ejemplares nuevos sin cuarentena. La tercera no es una infección sino su consecuencia: los ejemplares subordinados y acosados pierden color, se refugian en una esquina y desarrollan infecciones bacterianas secundarias en las aletas y en la boca. Un mbuna descolorido que se esconde no está enfermo de entrada, está perdiendo la guerra territorial, y la solución es de manejo.

De dónde viene

Es un cíclido endémico del lago Malaui, restringido a la costa nororiental: los arrecifes de Minos, la isla de Membe, Nakantenga y la zona de Mbamba Bay, en aguas de Tanzania y Mozambique. Pertenece al grupo de los mbuna, los cíclidos de la zona rocosa, y vive en el tramo donde las rocas se mezclan con el sedimento, entre uno y quince metros de profundidad, ramoneando la película de algas que cubre la piedra. El lago Malaui tiene una química muy particular y muy estable: agua dura y fuertemente alcalina, con pH entre 7,6 y 8,8 y durezas altas, y una temperatura que apenas oscila entre 24 y 28 grados. Es un medio con una estabilidad química que ningún río tropical ofrece, y ahí está la clave del mantenimiento: estos peces no tienen ninguna capacidad de adaptarse a agua ácida o blanda. En España eso juega a favor en las zonas de agua dura del centro y el levante, donde el agua de red sirve casi tal cual, y obliga a remineralizar en el norte y el noroeste. El decorado que le corresponde es una pared de roca con huecos, no un acuario plantado.

También la vas a encontrar como

Pseudotropheus estherae Konings, 1995

Podrían convivir con ella

Sugerencias por temperamento y nivel de exigencia. Antes de decidir, pasa la pareja por el test de compatibilidad, que compara los parámetros reales.

Lo que necesitas para tener Cíclido cebra rojo

Calculado a partir de los datos de esta ficha, no de un catálogo. Cada tarjeta dice de dónde sale.

  • Acuario

    Acuario de 135 litros o más

    Es el volumen mínimo de su ficha, con fuente citada. Por debajo no se compensa con más filtración.

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  • Calentador

    Calentador de unos 200 W con termostato

    Su rango empieza en 24 °C y el acuario mínimo son 135 litros.

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    El tope de la gama, para volúmenes donde un calentador pequeño no llegaría nunca a subir la temperatura.

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  • Filtración

    Filtro de unos 600 l/h, con caudal regulable

    Entre cuatro y cinco veces el volumen por hora para 135 litros. Regulable porque hay especies que no toleran corriente fuerte.

    Eheim Classic 150 (2211)

    Es un diseño de los años setenta sin electrónica: una cesta, un motor y dos llaves de paso.

    Ver en AmazonCómo elegir el filtro
  • Alimentación

    Obleas vegetales o de espirulina, y verdura escaldada

    Su ficha describe la dieta como «Herbívoro»: necesita aporte vegetal, no solo escama.

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  • Medición

    Test de amoniaco, nitrito y nitrato

    Sin medir no se sabe si el acuario está ciclado, y meter peces antes de tiempo es lo que más los mata.

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