Si ya no puedes cuidar un pez, qué hacer

Botia payaso adulta, una de las especies que más se compra sin saber cuánto crece

Pasa más de lo que parece y casi nunca por dejadez: el pez ha crecido mucho más de lo que decía la tienda, te mudas, cambia tu situación, o simplemente el acuario se te ha quedado pequeño. Hay salidas, y son bastantes más de las que la gente cree. Este artículo las ordena.

Y empieza por lo importante: si estás pensando en soltarlo en un río, un pantano o el estanque de un parque, sigue leyendo un minuto. Es la peor de todas las opciones, y ahora verás por qué.

Por qué soltarlo no es «devolverlo a la naturaleza»

Suena a lo más humano y es lo contrario, por dos motivos.

Para el pez. Un pez tropical criado en acuario no sobrevive en un río español: el agua está a temperaturas que no tolera, no sabe buscar comida y no reconoce depredadores. No lo estás liberando, lo estás condenando a una muerte lenta.

Para el río. Y este es peor, porque afecta a todos. Los pocos que sí sobreviven son los que se convierten en un problema. El galápago de Florida, el cangrejo rojo americano, el jacinto de agua y la gambusia llegaron así: alguien soltó un animal que se le había hecho grande. Hoy están en casi todos los humedales del país y su control cuesta millones. Está entero en especies prohibidas en acuarios en España.

Además, en el caso de las especies catalogadas, liberarlas está prohibido y el régimen sancionador es real.

Lo mismo vale para tirarlo por el inodoro, con o sin vida.

Las opciones, por orden

1. Grupos de acuariofilia de tu zona

Es la vía que mejor funciona y la que menos gente prueba. Hay grupos locales en redes y foros en casi todas las provincias, y ahí hay gente con acuarios grandes buscando exactamente lo que tú quieres colocar.

Funciona especialmente bien con lo que a ti se te ha hecho grande: un plecostomus de 25 centímetros o una botia payaso adulta son animales muy demandados entre quienes tienen acuarios de 400 litros, porque casi nadie llega a criarlos hasta ese tamaño.

Publica con foto, tamaño real y la especie bien identificada. Y sé honesto si el animal tiene algún problema.

2. Asociaciones acuariófilas

Las asociaciones españolas tienen socios con instalaciones grandes y suelen organizar intercambios. Es la opción más fiable en cuanto a dónde acaba el animal, porque hay alguien que sabe lo que necesita.

3. Tu tienda de acuariofilia

Muchas tiendas independientes aceptan peces, a veces a cambio de producto y a veces simplemente para recolocarlos. Es más habitual de lo que la gente supone, sobre todo con especies que se venden bien.

Llama antes y describe el animal. Las cadenas grandes suelen tener más restricciones que las tiendas de barrio.

Plecostomus adulto: uno de los casos más frecuentes de «se me ha hecho grande»

4. Un acuario público o un centro educativo

Colegios, institutos y algunos centros con acuarios grandes aceptan donaciones puntuales. Los acuarios públicos rara vez aceptan animales de particulares —tienen protocolos sanitarios estrictos—, pero preguntar no cuesta nada y a veces conocen a quien sí.

5. Si es una especie catalogada como invasora

Aquí no vale ninguna de las anteriores, porque su transporte y cesión también están restringidos. Lo que corresponde es contactar con la administración autonómica de medio ambiente, que es quien gestiona estos casos y puede indicarte el procedimiento.

Es el caso del goldfish, del galápago de Florida y del cangrejo rojo, entre otros.

Cuando no hay salida: la eutanasia

Es la parte que nadie quiere leer y que merece estar escrita, porque la alternativa a hacerlo bien suele ser hacerlo mal.

Si el animal está gravemente enfermo, sufre y no hay tratamiento —una micobacteriosis avanzada, una hidropesía terminal—, alargarlo no le beneficia.

La forma correcta es con un anestésico de peces, que se vende en tiendas especializadas: sobredosis en un recipiente aparte, que produce una sedación progresiva sin sufrimiento. Un veterinario con experiencia en exóticos también puede hacerlo.

Lo que no hay que hacer, aunque circule por internet: agua hirviendo, congelador con el pez vivo, sacarlo del agua, o tirarlo por el desagüe. Todos son lentos y dolorosos.

Cómo no llegar aquí

La mayoría de estos casos se evitan en el momento de la compra, y por eso existe buena parte de este sitio:

  • Mira el tamaño adulto, no el del expositor. Una botia payaso se vende a cuatro centímetros y llega a treinta.
  • Mira los litros mínimos de la ficha. Están en el catálogo, con su fuente.
  • Mira cuánto vive. Una botia payaso son veinte años de compromiso; un ancistrus, diez.
  • Pregunta en la tienda: «¿cuántos litros necesita de adulto?». Es la pregunta que lo evita casi todo, y está en dónde comprar peces.
  • Comprueba antes la convivencia en el test de compatibilidad.

Preguntas frecuentes

¿Puedo soltarlo en un estanque de un parque? No. Es el mismo problema que un río, y en muchos casos está expresamente prohibido. Además, esos estanques suelen ser el foco desde el que la especie se extiende.

Mi tienda no lo acepta, ¿qué hago? Prueba otra tienda —las independientes suelen ser más flexibles— y sobre todo los grupos locales de aficionados, que son la vía con más éxito.

¿Y si son muchos peces, como una camada de guppys? Las crías de vivíparo se colocan bien en grupos de aficionados y en tiendas. Si no, lo razonable es no salvar todas las camadas: en un acuario comunitario la población se autorregula, y eso está explicado en crías de platy.

¿Puedo regalarlo a alguien sin acuario montado? Es la forma de mover el problema, no de resolverlo. Asegúrate de que quien lo recibe tiene el acuario funcionando y el volumen que la especie necesita.

Resumen rápido

  • Nunca sueltes un pez en un río, un estanque o el inodoro. Ni sobrevive, ni es inocuo.
  • Grupos locales de aficionados: la vía que mejor funciona.
  • Asociaciones y tiendas independientes: las dos siguientes.
  • Si es especie catalogada, contacta con la administración autonómica: su cesión está restringida.
  • La eutanasia con anestésico es una opción digna cuando no hay tratamiento. El congelador no.
  • Casi todo esto se evita mirando el tamaño adulto y los litros antes de comprar.

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