
Anubias barteri
Anubias
Epífita (atada a roca o tronco)
Revisada el 5/8/2026 por Editor Exopedia · revisor: Editor Exopedia
Datos verificados
con fuente- Temperatura
- 20-30 °C
- pH
- 5.5-9.0
- Dureza
- 2-20 °dH
- Altura
- 5-45 cm
- Legalidad
- Libre en España
- Luz
- Baja a media
- CO₂
- No lo necesita
- Crecimiento
- Muy lento
Fuente: Tropica — base de datos de plantas
Fuente: Tropica — base de datos de plantas
36-357 ppm
Fuente: Flowgrow — base de datos de plantas acuáticas
Fuente: Tropica — base de datos de plantas
Fuente: RD 630/2013, Catálogo español de especies exóticas invasoras
Fuente: Tropica — base de datos de plantas
Fuente: Tropica — base de datos de plantas
Fuente: Tropica — base de datos de plantas
Hábitat y distribución
Crece en la selva húmeda de África occidental, en arroyos y ríos de corriente moderada y en las orillas encharcadas que los rodean. No vive clavada en el fondo: se agarra con las raíces a rocas, troncos sumergidos y raíces de ribera, muchas veces con parte de la planta fuera del agua. Es una planta de sombra, bajo el dosel del bosque, y esa es la clave para entenderla en el acuario: no necesita luz fuerte y con luz fuerte se le llenan las hojas de algas, porque crece demasiado despacio para competir. En su origen el agua suele ser blanda y ligeramente ácida, pero la especie aguanta un rango muy amplio y en el acuario prospera igual en agua dura del grifo. Que sea epífita —que viva agarrada y no plantada— determina todo el montaje: va atada a una roca o a un tronco, nunca enterrada en el sustrato.
Cómo crece en el acuario
Crece muy despacio: una hoja nueva cada dos o tres semanas en buenas condiciones, y eso es lo normal, no un síntoma de que algo va mal. La planta avanza por un rizoma horizontal, un tallo grueso y verde del que salen hacia arriba las hojas y hacia abajo las raíces, y ese rizoma va colonizando la roca o el tronco al que esté atada. La variedad más vendida, Anubias barteri var. nana, se queda en 5 a 15 cm de alto; la forma típica de la especie llega a 25 o 45 cm y ocupa bastante más de lo que aparenta el ejemplar de tienda. Las hojas son coriáceas, casi de plástico al tacto, y esa dureza tiene una consecuencia práctica muy útil: es de las poquísimas plantas que no se comen ni los goldfish, ni los cíclidos africanos, ni los cíclidos americanos grandes, que arrasan con todo lo demás. La contrapartida de ir tan lenta es que cualquier alga que se instale en una hoja se queda ahí: la hoja no la va a superar creciendo.
Abonado y nutrición
Come por la hoja y por la raíz, pero sobre todo por la columna de agua, porque al vivir agarrada a una roca no tiene sustrato del que tirar. Con un abono líquido completo semanal va sobrada, y en un acuario con peces bien poblado muchas veces ni eso hace falta: el nitrógeno y el fósforo de los residuos le bastan. Lo que sí agradece es hierro y micronutrientes, cuya carencia se ve en las hojas nuevas, que salen pálidas o amarillentas con las nervaduras aún verdes. Ojo con la tentación contraria: como crece lentísima, consume poquísimo, y abonar de más en un acuario donde la anubias es la planta principal alimenta a las algas y no a la planta. Si tienes anubias y poco más, reduce la dosis a la mitad de la que marca el bote. Tampoco necesita CO₂ inyectado; lo aprovecha si está, y se le nota en hojas algo más grandes, pero no es una planta que lo pida.
Cómo multiplicarla
Se multiplica dividiendo el rizoma, y es de las más fáciles del acuario. Se saca la planta, se localiza el rizoma —el tallo grueso horizontal— y se corta con una cuchilla limpia en trozos, dejando al menos tres o cuatro hojas y sus raíces en cada uno. Cada trozo es ya una planta completa: se ata a una piedra o a un tronco con hilo de algodón o con un poco de sedal, y en un par de meses las raíces se habrán agarrado solas y el hilo se puede quitar (el de algodón se pudre y desaparece por su cuenta). No hace falta hormona, ni sustrato, ni condiciones especiales. Conviene no partir el rizoma en trozos demasiado pequeños: por debajo de tres hojas la división tarda muchísimo en arrancar, y un rizoma corto tiene pocas reservas. En acuario también florece con cierta frecuencia —una espata blanca parecida a la de un anturio, porque son de la misma familia— pero la semilla no es una vía práctica de multiplicación en casa.
Cuidados
Va atada, nunca plantada: si entierras el rizoma en el sustrato, se pudre y pierdes la planta. Es el error más repetido con esta especie y no admite matices, porque el rizoma necesita estar en contacto con el agua. Se sujeta a una roca, a un tronco o a una raíz con hilo de algodón, sedal fino o unas gotas de pegamento de cianoacrilato en gel, que es inocuo una vez seco. Las raíces sí pueden tocar el sustrato sin problema. Luz baja o media: con 6 u 8 horas de un LED discreto tiene de sobra, y colocarla en la sombra de un tronco o bajo las hojas de otra planta más alta es lo mejor que se puede hacer por ella. Aguanta de 20 a 30 °C y un pH de 5,5 a 9, lo que la hace compatible con casi cualquier acuario tropical, incluidos los de agua dura. No necesita CO₂, no necesita sustrato nutritivo y no necesita poda salvo retirar hojas viejas. El mantenimiento real es otro: pasarle el dedo o un cepillo suave a las hojas cada pocas semanas para que no se instalen las algas.
Problemas comunes
El problema grave y específico de esta planta es la podredumbre del rizoma, que en el hobby se conoce como "anubias rot": el rizoma se ablanda, se vuelve marrón o negro por dentro y las hojas se sueltan de golpe. Casi siempre viene de haberlo enterrado, de haberlo dañado al manipularlo o de agua estancada sin nada de movimiento alrededor. La respuesta es cortar por tejido sano, tirar la parte blanda y volver a atar lo que quede firme; no hay tratamiento que recupere un rizoma podrido. El otro problema, mucho más frecuente pero menos grave, son las algas sobre la hoja, en especial el alga barba negra o pincel, que se agarra al borde de las hojas viejas. No es una enfermedad de la planta sino la consecuencia de su lentitud combinada con demasiada luz o demasiado nutriente. Se corrige bajando luz y horas, y retirando las hojas más tomadas en vez de intentar limpiarlas todas.
Ojo con esto
Lo primero, otra vez, porque es lo que mata más anubias que ninguna otra cosa: el rizoma no se entierra. Si lo plantas como una planta normal, la pierdes en unas semanas. Segundo, la paciencia: es una planta carísima por unidad de crecimiento y quien espera que llene el acuario en un mes se va a frustrar; una anubias es una compra a años vista, no una solución para tapar un hueco. Tercero, el tamaño: mucha tienda vende como "anubias" a secas la var. nana, pero la forma normal de Anubias barteri puede pasar de 40 cm y taparle la luz a lo que tenga debajo, así que conviene mirar la etiqueta. Y cuarto, cómo llega: casi toda la anubias comercial se cultiva emergida, fuera del agua, y al sumergirla puede perder alguna hoja mientras se adapta. Eso es normal y no significa que esté muriéndose; el rizoma es lo que hay que vigilar, no las hojas.
Otras plantas para el mismo sitio
Plantas que ocupan la misma zona del acuario, por si estás decidiendo qué poner ahí.
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