Plantas flotantes para acuario: pros y contras

Compras un puñado de plantas flotantes para dar sombra y tres meses después no ves el agua, la anubias del fondo ha perdido las hojas bajas y el filtro escupe raíces. Las flotantes hacen cosas que ninguna otra planta del acuario hace, pero traen una factura que casi nadie te enseña en la tienda. Y una de las más vendidas es ilegal en España.
Para qué sirven de verdad las plantas flotantes
Dan la sombra que muchos peces necesitan. Buena parte de lo que se vende en tienda —bettas, gouramis, tetras, corydoras— procede de arroyos cubiertos por vegetación, donde la luz que llega al agua es poca. En un acuario desnudo bajo una pantalla LED esos peces pasan el día escondidos detrás del filtro. Una capa flotante cambia eso más que cualquier decoración.
Consumen nitratos más rápido que cualquier planta sumergida. Al tener las hojas fuera del agua toman el carbono directamente del aire, y ese acceso ilimitado al CO₂ las hace crecer a una velocidad que una planta sumergida no alcanza. Todo ese crecimiento sale del nitrógeno y del fósforo que hay en el agua: por eso la lenteja de agua se usa en depuración de aguas residuales.
Refugian alevines y gambas. El motivo son las raíces colgantes: en la ficha de la Limnobium laevigatum verás que ese penacho llega a medir 20 o 30 cm, una maraña donde un alevín recién nacido no es alcanzable. Y si tienes un betta, el macho ancla el nido de burbujas debajo de una hoja flotante.
Compiten contra las algas. Les quitan las dos cosas que necesitan, luz y nutrientes, y ganan esa carrera porque no dependen del CO₂ disuelto. Es una de las herramientas contra el agua verde en el acuario, aunque no la única.
Y por el mismo motivo, si buscabas plantas para acuario sin CO₂, ninguna flotante lo necesita nunca: son las que menos lo pueden echar de menos. El asunto completo está en ¿hace falta CO₂ en el acuario?.
El reverso: cuatro problemas que traen
Tapan la luz de todo lo que hay debajo. Este es el grande. Con la superficie cubierta al cien por cien, las plantas del fondo se estiran buscando luz y empiezan a perder las hojas bajas. Lo peor es el diagnóstico equivocado: mucha gente ve esas hojas amarillas, piensa en una carencia y se gasta el dinero en abono cuando el problema está treinta centímetros más arriba. Antes de comprar nada, mira por qué se mueren las plantas del acuario y qué hace realmente el abono.
Se multiplican hasta cubrirlo todo, y con una no hay marcha atrás. La lenteja de agua puede duplicar su población en pocos días, y basta una fronda escondida en un musgo para repoblar el acuario en dos meses: quien la mete, la tiene para siempre. La Limnobium es más manejable —duplica su superficie en dos o tres semanas—, pero retirar el exceso tampoco es opcional: es semanal.
Odian la superficie movida. Cualquier salpicadura del retorno del filtro empapa la hoja, que pierde flotabilidad y se pudre. Si ves rosetas amarillas justo en la zona del filtro y sanas en el resto del acuario, la causa es esa. Además se acumulan en el rincón hacia el que empuja la corriente y se cuelan en el rebosadero.
Complican la tapa. Una tapa cerrada condensa, y esas gotas caen sobre las hojas con el mismo efecto que las salpicaduras: las flotantes quieren aire por encima y una tapa alta, no un cristal a dos centímetros. Y en un acuario bajo, las raíces de 30 cm llegan al sustrato y estorban.
La planta flotante que es ilegal en España
La lechuga de agua, Pistia stratiotes, está prohibida en España. Figura en el Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras (Real Decreto 630/2013) y, para todo lo catalogado, el artículo 7 prohíbe no solo soltarlo al medio natural, sino también su posesión, transporte, tráfico y comercio. Se sigue vendiendo en tiendas y en centros de jardinería, sobre todo para estanque, y eso no la hace legal.
No es la única. El mismo anexo incluye los géneros Salvinia y Azolla al completo —las que se venden como "helechito flotante"— y el jacinto de agua, Eichhornia crassipes. Y aunque no sea una flotante estricta, la elodea que tanta gente deja flotando sin plantar también está catalogada.
Lo que no está en el catálogo: Limnobium laevigatum y Lemna minor. Esas dos las puedes tener. El listado completo, con las doce plantas acuáticas catalogadas y qué hacer si ya tienes alguna, está en plantas de acuario prohibidas en España.

Las flotantes que sí puedes tener
La Limnobium laevigatum es la recomendable, y con diferencia. Rosetas de 1 a 3 cm con raíces colgantes de hasta 30 cm, de 18 a 30 °C, pH de 6 a 8, luz media y crecimiento rápido pero no explosivo. Su ventaja sobre la lenteja es puramente práctica: se retira a puñados con la mano y se va de verdad. En nuestro catálogo figura por su nombre aceptado hoy, Hydrocharis laevigata; es la misma planta que la tienda vende como Limnobium.
La lenteja de agua, solo si sabes lo que haces. Lemna minor es nativa de la península, aguanta de 10 a 30 °C y un pH de 5 a 9, y absorbe nitratos como ninguna. Tiene sentido en un acuario de cría, en uno muy poblado o si tienes goldfish, que se la comen. En un acuario plantado que quieres ver, es una decisión que se lamenta.
La cola de zorro, que no es flotante pero se usa así. La Ceratophyllum demersum no tiene raíces y se puede dejar flotando en la superficie sin más: da la misma competencia contra las algas, aguanta de 10 a 30 °C, luz baja a media, y es nativa de la península. Es la opción para un acuario recién montado.

Qué plantas del fondo aguantan debajo
Si vas a tener flotantes, la selección del fondo se decide sola: solo sobrevive lo que tolera luz baja. Funcionan bien el helecho de Java y el musgo de Java, los dos catalogados como luz baja en nuestras fichas, la anubias y la cryptocoryne wendtii, ambas de luz baja a media.
Lo que no va a funcionar es todo lo de luz media a alta: la Rotala rotundifolia y el sinema piden más luz de la que va a llegarles y se estirarán con los entrenudos separados hasta quedar ridículos. Si tu acuario va de plantas naturales exigentes, las flotantes son incompatibles con ese plan y no hay término medio: o unas o las otras.
La regla operativa es una sola cifra: no más de la mitad de la superficie cubierta. Un aro flotante —o un hilo de sedal cruzando el acuario— las mantiene en una zona en vez de repartidas por todas partes, y de paso las aleja del retorno del filtro. Sobre el otro factor de la ecuación, las horas de encendido, está cuántas horas de luz necesita un acuario.
Flotantes y acuario de agua negra
Un acuario de agua negra imita los arroyos de fondo de selva: agua teñida de ámbar por los taninos de hojas y madera, blanda, ácida y con muy poca luz porque la copa de los árboles no la deja pasar. Las plantas flotantes son la mitad de ese montaje, porque reproducen esa cobertura vegetal.
Pero hay dos avisos que se pasan por alto. El primero, que los efectos se suman: los taninos ya oscurecen el agua por sí solos, así que un agua negra con la superficie cubierta al cien por cien no deja llegar al sustrato prácticamente nada, y ahí solo aguantan las epífitas atadas a un tronco. El segundo, el pH: si tu agua negra es de verdad ácida, la lenteja de agua tolera hasta pH 5 según su ficha, mientras que la Limnobium está descrita a partir de 6.
Y una tercera cosa, incómoda: la flotante clásica de este biotopo es la Salvinia, y el género entero está prohibido en España. Aquí el montaje se hace con Limnobium, o no se hace. Si lo que te preocupaba era el color marrón del agua, no es suciedad: lo cuento en agua turbia o verde en el acuario.
Preguntas frecuentes
¿Las plantas flotantes necesitan CO₂? No, y no lo van a necesitar nunca. Al tener las hojas en la superficie toman el carbono directamente del aire, que es precisamente lo que las hace crecer más rápido que cualquier planta sumergida del mismo acuario.
¿Cuánta superficie deben cubrir? Como máximo la mitad. A partir de ahí las plantas del fondo dejan de recibir luz suficiente, empiezan a estirarse y pierden las hojas bajas. Se controla retirando el exceso en el cambio de agua semanal, no cada varios meses.
¿Sirven para bajar los nitratos y ahorrarme cambios de agua? Ayudan de verdad, pero no los sustituyen. El cambio de agua repone minerales y diluye cosas que la planta no toca; las flotantes son un complemento, no una excusa para no tocar el acuario.
¿Cuál es la mejor planta flotante para un betta? La Limnobium laevigatum: da sombra, sus raíces sirven de refugio y el macho ancla el nido bajo las hojas. Lo decisivo en un acuario de betta es la superficie en calma, así que baja el chorro del filtro antes que nada.
¿Puedo tener flotantes con un filtro de mochila? Sí, corrigiendo la caída del agua. El chorro las empapa y las pudre, así que baja el caudal, dirige la salida hacia el cristal o acótalas con un aro flotante lejos del retorno.
Resumen rápido
- Las plantas flotantes dan sombra, consumen nitratos, refugian alevines y compiten contra las algas, y ninguna necesita CO₂: toman el carbono del aire.
- El precio es la luz: con la superficie cubierta al cien por cien las plantas del fondo se estiran y pierden las hojas bajas. Nunca más de la mitad cubierta.
- La lechuga de agua (Pistia stratiotes) está prohibida en España —posesión, transporte y comercio— igual que los géneros Salvinia y Azolla completos. Que la tienda la venda no la hace legal.
- Legales y recomendables: Limnobium laevigatum (la mejor opción) y la cola de zorro dejada flotando. Lemna minor es legal pero prácticamente irreversible.
- Debajo de una capa flotante solo aguantan las plantas de luz baja: helecho de Java, musgo de Java, anubias y cryptocoryne.
- Nada de salpicaduras: baja el chorro del filtro y usa un aro flotante, o las hojas se empapan y se pudren.
